Eclipse total de Luna

 🔴 ¿Por qué la Luna se vuelve roja y no desaparece?






Si la Tierra bloquea la luz del Sol, lo lógico sería que la Luna se quedara totalmente a oscuras, ¿verdad? Pero ahí es donde entra la Dispersión de Rayleigh.  


Imagina que la luz del Sol es un grupo de corredores de maratón que llevan camisetas de todos los colores (el arcoíris). Para llegar a la Luna durante un eclipse, tienen que atravesar un "obstáculo": la atmósfera de la Tierra.


La carrera de los colores

Los Azules (Ondas cortas): Son corredores inquietos pero bajitos. En cuanto chocan con las moléculas de gas de nuestra atmósfera, se rebotan por todos lados y se dispersan. Por eso, durante el día, vemos el cielo azul.


Los Rojos (Ondas largas): Son los atletas de élite, altos y constantes. Tienen tanta energía y una zancada tan larga que logran esquivar los obstáculos de la atmósfera sin desviarse tanto.



El efecto "Atardecer Global"


Durante el eclipse, la atmósfera de la Tierra actúa como un colador. Bloquea casi todos los colores, pero deja pasar a los "corredores rojos". Estos rayos rojos se doblan (refractan) al pasar por el borde de la Tierra y se proyectan directamente hacia la Luna.


En pocas palabras, cuando ves la Luna de Sangre, lo que estás viendo es el reflejo de todos los amaneceres y atardeceres del mundo ocurriendo al mismo tiempo proyectados sobre la superficie lunar. ¡Es poético y científico a la vez!


¿Sabías qué?

El color exacto de la Luna (si es rojo brillante, naranja o café oscuro) depende de qué tan limpia esté nuestra atmósfera. Si hubo una erupción volcánica reciente o hay mucha contaminación, la Luna se verá de un rojo mucho más oscuro y dramático.


Para saber más sobre eclipses, asegúrate de seguir este enlace aquí



Comentarios

Entradas populares